Algunas camareras, por Salvador Sostres

No sé qué ha ocurrido con DSK, ni si forzó a la camarera que le ha acusado de hacerlo. No tengo ni idea. Podría ser que las acusaciones fueran ciertas. Pero cualquiera que haya viajado un poco y se haya hospedado en hoteles de lujo sabrá perfectamente que los hombres solos a los que se les presume cierto poder adquisitivo son como golosinas para algunas camareras. No sé si habrá sido el caso de DSK, pero ha sido el caso de muchos hombres con notoriedad pública o ricos.

No creo que descubra la sopa de cebolla si les cuento la historia de la típica camarera de hotel de lujo que entra a cambiarte las toallas cuando te estás duchando, o justo cuando acabas y cierras el agua. No creo que a los hombres un poco viajados –y un poco preparados- les resulte extraña la historia de esta camarera, que de repente habla con voz muy dulce y hace posturas sinuosas y ríe por cualquier cosa. Se echa a tus brazos, entregada, tuya, y te vienes arriba. Es poco sutil, ¿pero qué hombre necesita sutileza saliendo de la ducha a diez mil kilómetros de su casa con una camarera sonriente que le mira con lujuria? Son esos cinco segundo de tu vida que pueden cambiarlo todo. Pero con dos gintónics, ¿quién no va a los toros?

Hay dos tipos de este tipo de camareras: las que a medio juego informan a su víctima del precio, al que normalmente el macho cabrío accede y paga lo que sea, ya que en el cerebro no tiene ni una gota de sangre, porque este y otros líquidos están hinchándole otras partes del cuerpo; y las camareras que esperan a que el juego termine para informarte de que si no pagas una determinada suma de dinero te van a denunciar por violación. Guardan las pruebas en su interior.

Como normalmente se trata de caballeros casados, pagan y punto para evitar cualquier escándalo. Si por lo que sea el cliente no cede al chantaje y la manda a paseo, ella provoca un forcejeo que le cause alguna herida leve para que la denuncia por violación tenga todavía más fundamento.

Detrás de cualquier drama –y la violencia es siempre un drama- siempre hay quien intenta hacer su parte de negocio, de cínico y atroz negocio. Negar el drama de tantas mujeres maltratadas sería tan cruel e injusto como negar que cada vez hay más mujeres que se aprovechan de la lógica atención que la sociedad presta a este drama para enriquecerse o sacar cualquier tipo de provecho presentando denuncias falsas. Y que cada vez hay más hombres cuya presunción de inocencia es inaceptablemente pisoteada, su reputación arruinada y al cabo de un tiempo se demuestra que no hicieron nada.

No sé qué ha pasado con DSK. No tengo ni idea. Sí que sé cómo funcionan algunas camareras. Sí que sé que DSK es el perfil exacto de hombre que puede caer en este tipo de trampas: pijoprogre, vanidoso y en plena edad madura. Y con ese plus tan característico de la izquierda de no querer pagar nunca.

Ya ha empezado, por cierto, el festival de otras chicas que ahora salen a denunciar a DSK por asuntos similares. Durante algunos días vas a ser un don nadie si no tienes una historia que contar sobre aquel día en que te puso la mano encima Dominique Strauss-Kahn.

El Mundo

Esta entrada fue publicada en francia, nueva york, prostitución, sexo, socialismo y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Algunas camareras, por Salvador Sostres

  1. Anonymous dijo:

    Salvadooooor, que me llamo Salvador!!!

    Me gusta

  2. Corregido el lapsus. Sorry!

    Me gusta

  3. Kuznacti dijo:

    que artículo más baboso ….

    Me gusta

  4. Kuznacti dijo:

    que artículo más baboso…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.